Tras una dura batalla José Miralles se impuso anoche en la primera edición del Freestyle Internacional Ciudad de Burgos. El piloto español cuajó una actuación magnífica tanto en las semifinales como en la final y todo ello pese a cojear por culpa de unos problemas físicos.
Los más de 6.000 asistentes al acto celebrado en la plaza de toros disfrutaron de una noche llena de espactáculo y emoción, en parte debido a la gran igualdad entre los participantes.
Desde la primera ronda de clasificación en la que los pilotos fueron divididos en tres grupos ya se pudieron ver buenos saltos, aunque al no ser una ronda clasificatoria, lo mejor estaba aún por llegar. Tras los primeros saltos, comenzaba la verdadera competición al ser ya puntuados los saltos. Eugenio Zafra era el primero en saltar, y tal vez por ello estuvo un poco frio y finalizó con 59 puntos. Después fué el turno para el británico Chris Brook, que tras una aceptable actuación consiguió unos insuficientes 65 puntos. El italiano Álvaro dal Farra fue el siguiente en salir al coso burgalés y desde el principio consiguió conectar con el público. Unos aficionados, que al escuchar los 61 puntos otorgados al piloto italiano propinaron unos pequeños silvidos al jurado. Tras él llegó el turno para el piloto Sidney de Andrés, quien con una actuación brillante y contando con la complicidad del público consiguió auparse hasta la segunda posición de estas semifinales con 79 puntos. El francés Remi Bizouard cuajó otra buena actuación que le permitió plantarse en la gran final gracias a sus 71 puntos. Después del piloto galo, llegó la hora del piloto que 45 minutos después se llevaría el triunfo, José Miralles, quien tras seis saltos formidables, incluyendo varios black flips, acabó toreando encima de una de las rampas y recibiendo la ovación del público asistente. El último piloto en participar en esta ronda fue Manu Troux, quien consiguió colarse en la gran final por los 73 puntos que le otrogó el jurado.
En la gran final de la noche se vieron las caras Remi Bizouard, Manu Troux, Sidney de Andrés y el joven José Miralles. Esta última ronda estuvo llena de grandes maniobras y trucos, a los que el público respondió con una entrega total hacia los pilotos. El primero en abrir el fuego fué el francés Remi Bizouard, que en los dos minutos y medio que tenían los pilotos para hacer seis saltos consiguió realizar un par de black flips muy bien ejecutados, aunque finalmente se quedó fuera del podio. En tercera posición finalizó el también francés Manu Troux. Tras él quedaban Sidney de Andrés y José Miralles. La plaza de toros se volcó con ambos pilotos, que realizaron dos arriesgadas y espectaculares series de seis saltos, aunque finalmente la victoria fue, merecidamente, para José Miralles.